Para el domingo, 2 de octubre, el hombre del tiempo había anunciado que seguiríamos con el anticiclón que nos había traído un verano otoñal de altas temperaturas más propio de un mes de agosto en latitudes más meridionales. Una buena ocasión para afrontar la cara sur del Valdecoro, una de las vías clásicas por excelencia, que un grupo de Altai con Ángel a la cabeza habíamos reequipado a lo largo del año.

Aproximación a la vía
Con cierto temor al calor y a la deshidratación, Luis, Rulo y Goyo subimos en coche hasta Igüedri. En mediahora de marcha estábamos al pie de la vía abierta en 1969 y que hasta ahora había tenido la calificación de poco recomendable debido al mal estado de sus viejos y oxidados seguros.

























